Martín Kremenchuzky

 

Martín Kremenchuzky arranca contando su historia sin medias tintas, «mi enfermedad me llevo a pensar que nunca más iba a ser feliz, estaba sin proyectos, tirado sin hacer nada y sin encontrarle sentido a la vida». Los que conocen su historia sabrán la razón de esa depresión, para los que no, les contamos que Martín tiene una enfermedad genética denominada Síndrome de Usher que produce hipoacusia y pérdida gradual de la visión la que desencadeno que a los 35 años quedara ciego completamente. Dicen que los estímulos para salir y enfrentar la vida en las difíciles condiciones que ella a veces se nos impone, suelen venir desde afuera, así le paso a Martín.

El síndrome de Usher que produce hipoacusia y pérdida gradual de la visión la que desencadeno que a los 35 años quedara ciego completamente.

Un hijo suele mover montañas, lo que no hacemos por nosotros mismos, quizás iniciamos haciéndolo por otro. «Un día me di cuenta que mi hijo no merecía la vida que teníamos, y eso me pico el bichito de no permitir que me viera como un pobre tipo. En ese momento me di cuenta que tenia que hacer algo. Por él empecé a hacer de todo, lo que se me ponía enfrente lo hacía, algunas cosas no me salían, otras no me gustaban pero la consigna era clara, no abandonar ninguna . Tenia que demostrar y demostrarme que podía hacer algo con mi vida, revertir de alguna manera eso que me estaba pasando. Yo no tenia ganas de vivir pero sabia que el me iba a necesitar, y yo tenia que estar de la mejor manera que pudiera por el.»


Su hijo Toto,  motorizo la salida y una de las motivaciones que encontró para seguir, fue el deporte. La realidad es que arrancó sin demasiadas expectativas pero terminó convirtiéndose en el vehículo para transmitir un mensaje. «Cuando me di cuenta que lo que yo hacia le llegaba a la gente y los motivaba; y que de alguna manera estaba ayudando a otros, empecé a darme cuenta que la vida tenia un sentido para mí. Empecé a disfrutar, a tener confianza en mi mismo». Ese día Martín empezó a llenar su vacío.

Rearmarse

Lo primero que hizo Martín fue dedicarse al remo, incluso llego a integrar la selección argentina de Remo adaptada, de alguna manera todo lo que emprende termina siendo reconocido y premiado. Pero esa no sería su actividad deportiva de base,  un día un amigo le propuso empezar a correr, la realidad es que a Martín correr no le resultaba el mejor plan, casi se podría decir que pensaba que era un bodrio , pero como quería contrarrestar el tiempo ocioso, la propuesta tenia ciertos condicionamientos que le resultaban prácticos. Cómo por ejemplo compartir con otro ese momento, hacer sociales le parecía algo de por si motivador. Para que se entienda, «necesitaba tener de que hablar».

compartir con otro ese momento, hacer sociales le parecía algo de por si motivador

Al poco tiempo entro en el Running Team  que su amigo tenía y cuando se quiso  acordar,  estaba integrado, «todos querían entrenar conmigo, era como el bicho raro y ahí empecé a encontrarle otra vete al tema, es como que para mí el correr tiene un fuerte componente social más que deportivo. Por supuesto que requiere de una preparación física importante, pero encierra otras cosas, en muchos aspectos te levanta el autoestima, te dispone a tener objetivos, a hacer planes para viajar, a tener proyectos. En otras palabras hacer un deporte fue la mejor terapia para salir adelante, por todo lo que implicaba.»

 

 

De casualidad un día el Team iba a participar de una carrera, y su amigo le insistió tanto que decidió a participar, «nunca me interesaron las maratones, ni competir. Pero como en mi categoría no había casi ninguno resulto que hice podio, empecé a ganar medallas y me di cuenta que eso le gustaba mi hijo. Lo entusiasmaba que el padre trajera medallas y copas, eso me impulso mas seriamente a entrenar».

Si bien Martín se describe como alguien competitivo, no es lo que más le interesa. Lo que le importa es difundir la actividad, que otros puedan encontrar en el deporte una salida, como la encontró él. En este sentido las redes sociales ayudaron bastante a difundir su mensaje, y él le otorga un papel relevante en la difusión y promoción de la actividad asociada a la discapacidad.

El recorrido de su carrera deportiva hasta la fecha es muy variado, desde Triatlón, trail running, Maratones, hasta lo más difícil como participar en un Ironman. Una de las cosas que destaca Martín de la participación en sus competencias,  es la ayuda voluntaria de los Guías. «Los  atletas  que nos acompañan lo hacen de manera absolutamente voluntaria y solidaria, pero además ellos son los que nos asisten en los entrenamientos durante la semana. Después de una movida importante que hicimos en las redes logramos armar varios grupos de guías, que funcionan libremente, tengo una red de contacto con la que trabajamos coordinadamente para ayudar a aquellos que se quieran entrenar y están buscando guías». «Tener esta contención para quien inicia es muy importante, saber que contas con un apoyo es de por si motivador.»


Su meta para este año es el Ironman de Malasia en el mes de Noviembre, esto implica que dos o tres meses antes de viajar,  el entrenamiento se torna más duro del que Martín realiza habitualmente, «la exigencia es rigurosa». Dos meses atrás compitió en el Ironman de Nueva Zelandia y ahora cómo parte de la previa rumbo a su meta,  participará del de Río De Janeiro y algunos Maratones más.

Algunos lo califican como un atleta de elite, pero él no comparte esa idea, entiende que esta a mitad de camino, considera que  tiene buenas marcas para ser amateur pero malas para compararse con los profesionales. De todas maneras eso le importa poco, sabe que su objetivo es otro. Martín nos cuenta que su filosofía es disfrutar del proceso más que a la llegada a la Meta. «Cada vez más disfruto de ese recorrido. El estrés de los entrenamiento ya paso, quiero vivir a pleno, sin exigirme al punto tal que me represente un desgaste y que me saque tiempo con mi hijo y mi mujer. Yo busco un equilibrio, entre el trabajo, la familia y el deporte, no le veo sentido a dejar la vida en una carrera, por lo menos no para mí».

Los viajes …
Las competencias se convirtieron en un buen programa para viajar, «conocer gente, compartir con otros las experiencias, le dan otro sentido a cada nuevo viaje. Son instancias que hacen de las competencias un programa atractivo, no solo para mí sino para los que me acompañan.» La logística la arma junto a su mujer Diana, suelen viajar con estadías de dos semanas en el caso de los destinos largo y van buscando alternativas en distintos buscadores, según referencias y comentarios. «Vamos viendo pasajes, alojamientos, las actividades que podemos hacer,  todo por internet. El acuerdo que tenemos con el grupo intimo con el que viajo (Diana, Toto y su Guía) es el siguiente: la primer semana ellos tienen que hacer todo lo que yo les digo, todo el plan esta en relación a la competencia, todo es como yo quiero. Pero una vez que la competencia paso yo me tengo que adaptar a ellos.. “. En cambio cuando viajo en un evento de running ahí suelo viajar solo o en grupo, es otro tipo de plan,  más para socializar, más relajado en algún sentido».

conocer gente, compartir con otros las experiencias, le dan otro sentido a cada nuevo viaje.

Le preguntamos a Martín que competencias recomendaría en relación no solo al deporte sino al plan turístico. Después de hacer la salvedad de lo personal que era su elección, nos dijo que , «el Maratón de Nueva York es una experiencia increíble, por lo que representa, por el lugar , por la gente y la infinidad de cosas que hay para hacer.  Otra opción para mí son los 21K de Río, es un plan no tan lejos y el atractivo de la playa lo hace en mi caso algo genial.  Una de las cosas que evaluó,  es que el armado de un plan de viaje se resuelva sin tantas escalas,  sin tengo que pensar mucho en la logística me saca las ganas.»

 

«Lo que a mí me interesa de los viajes es capitalizar la experiencia, es parte de mi trabajo también, por eso viajo tanto, uno se nutre en cada salida. Un viaje de por si es un súper plan, todos los que conozco que empezaron a correr sobre todas las de Adventure Race, que te brindan la posibilidad de conectar con la naturaleza, la gente disfruta de las competencias más que nada por la aventura del viaje. Si a eso le sumas, conocer gente, encontrás una actividad completa,  yo creo que ese es el secreto de running, te abre a posibilidades incluso a nivel personal de conectar con una parte tuya distinta, cuando viajas en algún punto hay una transformación».

Si bien la historia de Martín es super particular y arrancó difícil,  creo que todos nos sentimos identificados con algo. Quizás sean las ganas de estar mejor, de encontrar una salida por más oscuro que resulte nuestro día. La necesidad de superarnos, de sentir que la vida tiene un propósito. Lo increíble de todo esto es que la llave para dar con la salida sean cosas muy simples, primero encontrar un motivo, segundo animarse a dar algunos pasos para luego ponernos definitivamente en movimiento.
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