Salir a la ruta

Pensar en correr, nos lleva imaginariamente siempre a algún lugar. Sabemos que aquel paisaje conocido o por conocer nos está esperando. No importa en qué lugar te imagines vos o cual imagine yo, nos encontraremos los dos ahí corriendo.

El viaje invariablemente comienza antes de salir a la ruta, en el mismo momento que lo decidís, cuando invitas a alguien, cuando buscas opciones, elegís un recorrido, los lugares en los que vas a parar o en los que vas a comer. Incluso cuando dejes cosas libradas al azar y sólo tengas un plan a medias, el viaje sucede de alguna manera antes en tu cabeza.

Lo mismo pasa cuando te imaginas corriendo, antes de salir a correr, porque sabes que después vas a estar mejor, de ánimo, de oxígeno y con más ganas.

Si estás corriendo y al mismo tiempo estás conociendo un lugar, la experiencia tendrá un plus que la convertirá en algo inolvidable.

Salir a la ruta y lanzarse a correr tienen mucho en común, lo bueno que tiene correr lo tiene viajar, porque correr es en sí mismo un viaje. Nosotros lo sabemos y Uds. también. –